crear una web orientada al usuario

Tener una página web que funciona es esencial para desarrollar estrategias prácticas y eficaces. Solo cuando el usuario identifica los contenidos como útiles para sí mismo se puede decir que el sitio empieza a cumplir su cometido. Para ello es importante prestar atención a algunos consejos que te ayudarán a adaptar tu web hacia la experiencia de usuario.

Piensa en los intereses de tu público

Lo primero que se necesita es saber lo que realmente interesa a los clientes potenciales. De nada servirá invertir tiempo y dinero en algo que no tiene atractivo para la audiencia. Es mejor tener una web sencilla que ofrezca al público tanto la apariencia como el contenido que mejor se relacione con la temática en cuestión que una en la que todo esto haya que adivinarlo.

Un ejemplo se puede encontrar en este artículo de www.prositiosweb.com, en el que se explican las mejores prácticas de diseño para páginas de clínicas de estética y dentales. En él se mencionan cuáles son las claves para que todo el sitio ayude a convertir una visita en un futuro paciente.

Facilidad de uso y navegación

Una página web orientada al usuario también debe centrarse en cómo navega por la página y adaptarse a estas pautas. Aspectos como la ubicación de los menús, cómo reacciona a determinados elementos (ventanas emergentes, formularios, bots, etc) y demás marcan la forma en la que se tiene que abordar el diseño de esta.

Aún tratando con usuarios avanzados, una web no puede ser nunca complicada de navegar. Todo tiene que estar al alcance de la mano, visible para que la persona que navega por ella pueda llegar donde quiera con uno o dos clics como máximo. De lo contrario, acabará por cerrar la ventana e irse a otro lugar.

Buena planificación

No se pueden dejar las cosas al azar, porque al final no se conseguirá nada bueno. Es fundamental tener un plan específico y bien pensado. Uno en el que además de pensar en cuáles son las necesidades y preferencias del usuario, se equilibre con los objetivos que se quieren lograr.

Para ello se deben hacer estudios previos mediante encuestas y otros recursos. Con toda la información obtenida se elabora el plan a corto, medio y largo plazo. Mira aquí cómo crear una hoja de ruta para marketing de contenidos [plantillas incluidas]. A medida que se van viendo los resultados, se debe ir adaptando la estrategia para ajustarse al máximo a la perfección.

Fase de inicio de contenidos

El paso siguiente es comenzar a crear los contenidos. Esto aplica tanto a los mensajes fijos de la página, como la presentación de servicios o productos y demás, como a los posts que se irán publicando en el blog del sitio. Y es que para conseguir un buen posicionamiento es necesario que haya contenido nuevo y de interés. Algo que solo se puede conseguir incorporando un blog a la web, y que los robots de Google sabrán recompensar con un aumento en las visitas y mayor probabilidad de que los clientes nos identifiquen como su referente en relación con el tema para el que ofrecemos los contenidos.

También es interesante evaluar si se deben incorporar otros contenidos como audio o vídeo. Algunas páginas tienen un podcast en el que cada cierto tiempo hablan de algo que interesa a su público. Otras hacen lo mismo pero grabando vídeos. Estos contenidos hoy día también tienen mucha demanda.

Mantenimiento y análisis

Tras los inicios es necesario evaluar cómo funciona la página y ver dónde se puede mejorar. Para esto hay muchas herramientas que ayudan a ver qué contenidos son los que interesan más, cuáles son los puntos calientes en los que los usuarios se concentran y cómo ir aprovechando todo esto para seguir adaptando la web al público. De este modo aumentarán las probabilidades de éxito.